Discurso de Lorena Martínez
8 de marzo de 2010
Día Internacional de las Mujeres
Palenque Sol
Buenas tardes amigas mujeres y compañeros varones:
Agradezco la oportunidad que me dan ustedes, el OMPRI y Margarita Gallegos, de estar aquí y poder dirigir unas palabras.
El día de hoy estamos aquí para conmemorar el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, entendiendo las conmemoraciones como un ejercicio de reflexión histórica, en este caso sobre la historia de las mujeres.
Esta fecha nos brinda la oportunidad de hacer un llamado a la sociedad para recordarle que aún no ha sido posible crear una sociedad donde predomine la equidad entre los géneros. Éste es un momento propicio para hablar de nuestros avances, pero sobre todo de las grandes limitaciones que aún tenemos las mujeres para integramos plenamente al desarrollo.
Los logros han tenido un ritmo demasiado lento. Si reconocemos un avance en la igualdad de género, que sin duda lo hay, es porque las mujeres hemos sabido luchar y trabajar para alcanzar condiciones equitativas. Pero sabemos que eso todavía no abarca a la mayoría de las mujeres: los números hablan por sí solos.
Por ejemplo, en el año 2005, entre las mujeres de 15 años y más se registró una tasa de analfabetismo de 4.5%, mientras que entre los hombres fue de 3.8 por ciento. Por otro lado, en Aguascalientes, 76 de cada 100 hombres participan en actividades económicas, en tanto que sólo 42 mujeres lo hacen.
Como podemos ver, el analfabetismo en la población indica los grandes rezagos para alcanzar un nivel aceptable de desarrollo humano. La desigualdad en el acceso a la educación aún persiste, afecta especialmente a las mujeres y es uno de los principales factores en la inequidad de género.
Hay que reconocer que la falta de equidad de oportunidades educativas entre mujeres y hombres está siendo paulatinamente superada. Pero no es el caso de las oportunidades laborales, ahora consideradas como uno de los principales problemas que enfrenta la sociedad moderna, el cual ha sido resultado, en parte, de los estereotipos socioculturales que históricamente han definido, sin el menor fundamento científico, el rol de las mujeres y el de los hombres.
En las últimas décadas, las mujeres de nuestro país han incursionado en los espacios del poder y la toma de decisiones, enriqueciendo con ello la vida política nacional. Sin embargo, el incremento de su presencia en los cargos directivos de primer nivel en el sector público es comparativamente más modesto que el observado en otras esferas.
En la actual administración municipal existe sólo un 5% de representación femenina en cargos de primer nivel, lo cual favorece a la población masculina que es notablemente mayoritaria con un 95% de los mismos.
Es indiscutible la importancia de lograr la representación y la participación plena de todos los sectores sociales en la vida pública. Es uno de los objetivos fundamentales de cualquier sistema democrático. La discriminación contra la mujer, en formas diversas e interrelacionadas, ha restringido a lo largo de la historia su capacidad de participar en el gobierno y en la vida en general.
Uno de los grandes retos que tenemos las mujeres es el de mejorar la integración y la participación dentro de la esfera social. Por ello este día es una ocasión cada vez más apremiante para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer, así como también para festejar el papel de la mujer en todas las áreas del desarrollo humano que han registrado avances positivos, armonía social y posibilidad de mejoramiento general de las condiciones de vida de nuestra generación y que son la base para el desarrollo de las futuras generaciones.
Es urgente responder a la necesidad de instrumentar acciones para cerrar las brechas de género, las cuales se expresan en desigualdades para las mujeres en diferentes ámbitos.
Es ineludible la instrumentación de acciones conjuntas que se traduzcan en condiciones igualitarias encaminadas al mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres de todos los estratos sociales.
Asumir el compromiso de conducir la reflexión de esta fecha histórica, tiene como fin honrar la memoria, de la mejor manera posible, de aquellas mujeres que marcaron un camino, con sentido democrático y de justicia social. Honramos también a todas las amas de casa que desde el ámbito privado se hacen presentes como mujeres de gran fortaleza, creadoras y formadoras de grandes mujeres y grandes hombres. Reconozcamos que las mujeres, a lo largo de milenios, han sido las portadoras y el baluarte de los grandes valores de la cultura occidental.
Reconocemos el valor de las mujeres campesinas que enfrentan el día a día sufriendo la doble discriminación de ser mujer y de vivir en las condiciones adversas del medio rural. Valoramos también a las mujeres que tienen la responsabilidad del cuidado y manutención de los hijos sin el apoyo de una pareja. Son cientos de miles en nuestro país y millones en el mundo.
Nuestro reconocimiento va dirigido también a las mujeres que tienen que elegir entre ser madres o trabajadoras, a las que tienen que renunciar a promocionarse en las empresas porque no tiene el mismo tiempo que los hombres para dedicarse al trabajo, debido a las dificultades que tienen para poder conciliar su posición en la vida laboral, familiar y personal.
Agradecemos a todas y cada una de las mujeres que contribuyen desde su trinchera al mejoramiento de una sociedad más justa e Igualitaria.
Por mi parte, hoy me encuentro a la cabeza de un proyecto en el que todas ustedes tienen cabida y les corresponde una parte de la tarea. Mi aspiración de llegar a la presidencia municipal de Aguascalientes responde a mi esfuerzo y al de ustedes, profesoras, amas de casa, comerciantes, profesionistas, estudiantes. A todas nos enorgullece que cada día tienen las ganas y el coraje de hacer las cosas de una manera diferente, siendo mejores, buscando la igualdad en el reconocimiento y la equidad en las oportunidades.
Tengo muy clara la ruta que he de seguir en los próximos meses y en los años venideros. Queremos trabajar por Aguascalientes, cumplirle a sus habitantes, cambiar las cosas que no nos gustan, o simple y sencillamente, servirle a la personas de la mejor manera posible.
Sé que lo anterior representa un reto, y como todo reto personal y profesional, habré de alcanzarlo trabajando con mucho esfuerzo y con entusiasmo. Las metas que uno se propone cumplir son determinantes, tanto para quienes tomamos decisiones como para la sociedad que habrá de beneficiarse con ellas.
Hace algunos meses me propuse tres objetivos que hoy veo realizados: El primero fue romper el paradigma de la mujer en la política; muchas personas me preguntaban si Aguascalientes estaba listo para una mujer en el gobierno. A lo largo de las semanas, con trabajo, a través de demostraciones, con propuestas y sobre todo con el reconocimiento de la realidad social, hoy nadie me pregunta eso. Ha quedado claro que la capacidad para la atención de los problemas públicos no dependen de ser hombre o mujer; únicamente depende de la inteligencia, de las ganas de trabajar, de hacer las cosas que se tienen que hacer en beneficio de todos.
El segundo objetivo fue el de hacer a las mujeres visibles, demostrar que las mujeres podemos estar y estamos en todos los ámbitos sociales. Las mujeres ejercemos la política, la medicina, el derecho, la educación, el comercio, el hogar, la seguridad pública; y lo hacemos igual o mejor que los hombres. Hicimos que nos voltearan a ver, y que nos vieran como un complemento y no como un implemento o un suplemento.
El tercero y más importante de los objetivos es demostrar que existe una forma de hacer las cosas de forma distinta. La frase “Una nueva forma de hacer política” no sólo es una frase de campaña, es una propuesta que implica hacer las cosas que se tengan que hacer en el ámbito público de manera diferente, cercana al ciudadano, con resultados reales, transparentes. El reto es hacer una verdadera política, ser una verdadera política.
Lorena Martínez sabe que para hacer avanzar al municipio de Aguascalientes es necesario utilizar nuevas formas de trabajo, nuevas estrategias y programas eficaces de políticas públicas. Ofreceré un gobierno diferente, orientado a resultados, eficiente en el uso y aprovechamiento de los recursos y en la prestación de los servicios públicos que se brindan a los ciudadanos.
El municipio de Aguascalientes será un municipio líder en el contexto nacional; un municipio con seguridad pública a la altura de las demandas ciudadanas; un municipio con igualdad de oportunidades, en el que sea cada vez menor la pobreza y la marginación; un municipio con servicios públicos de calidad, facilitador del desarrollo económico, con un medio ambiente sustentable, con crecimiento ordenado. Será un municipio transparente ante la mirada de los ciudadanos. Transformaremos Aguascalientes para convertirlo en un municipio envidiable para vivir, visitar e invertir.
Días como hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, siguen siendo necesarios para continuar sensibilizando y concientizando a la sociedad sobre el hecho de que las mujeres podemos y sabemos hacer bien las cosas. Que somos uno de los dos pilares de la sociedad y sólo cuando dejemos de hablar de igualdad podremos prescindir de días como el de hoy porque significará que, al fin, habremos conseguido acabar con toda clase de desigualdad y discriminación.
Las mujeres somos fuertes, sensibles e inteligentes.
Las mujeres podemos y sabemos hacer las cosas y las hacemos bien.
Las mujeres sabemos poner orden. En casa y en el gobierno.
Las mujeres valemos mucho. Ustedes valen mucho.
Las mujeres hemos llegado al ámbito público, a la oficina, a la escuela, a los hospitales, a las industrias, a las policías, al ejército, a la ciencia, a la política.
Las mujeres hemos llegado a la vida pública para quedarnos.
MUCHAS GRACIAS